Cautive con su discurso (expansión.com)

Durante las vacaciones se ha dado cuenta que posee el don de la palabra. Conversaciones más distendidas en entornos más agradables suelen facilitarle la comunicación, pero ¿por qué no puede mantener esa seguridad en una presentación en público? Aprender a convivir con el miedo, tener siempre presente el objetivo de su presentación y buscar la sintonía con el público son algunas de las pautas que debe seguir si quiere convertirse en un buen orador.
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Mantener la confianza cuando cientos de miradas están clavadas en usted y todo un anfiteatro espera expectante sus palabras no es sencillo. Juana Erice, experta en comunicación, presenta en el libro Alíate con el miedo las claves para realizar una comunicación eficaz. Como el propio título indica, convertir al miedo en su mejor amigo será la ficha clave en el camino del éxito. Es inevitable que el desconcierto y el pavor le invadan cuando se presenta ante usted una situación que no puede controlar al cien por cien. Lo que si se encuentra en su mano es huir de él o, por el contrario, afrontarlo y aprender a manejarlo a su favor. Pero conseguir que el pánico no le paralice ante la multitud es una carrera de fondo que irá mejorando con la práctica y con el cambio de algunos hábitos.

Todos podemos convertirnos en grandes oradores. Aunque no se considere una persona carismática, con un discurso arrollador, recuerde que el ser humano es un animal social y comunicar viene implícito en su naturaleza. Todos poseemos esta capacidad y hacerlo eficazmente sólo depende de cada uno.
El primer paso, cómo señala, Erice, es identificar que le sucede: ¿Tiene miedo escénico o su problema radica en que es incapaz de construir un discurso ameno? Son diversas las dificultades que se deben afrontar. Saber exactamente cuál le afecta, desde cuándo y por qué, le permitirá comenzar a cambiar su actitud y adoptar nuevas medidas.

Una vez descubierto el problema, debe tener siempre presente que es capaz de hacerlo. Llénese de confianza y sienta seguridad. Recuerde: su única barrera es usted mismo. Visualizar las situaciones a las que va a tener que hacer frente le puede ser muy útil. Por ejemplo, la mayoría de los deportistas de alta competición se imaginan ganando la carrera. El mayor beneficio de esta forma de actuación es que le permitirá anticiparse. Al tener la idea preconcebida podrá actuar con antelación y vislumbrar posibles problemas que puedan surgir, lo que le aportará una mayor seguridad.

La importancia del contenido
El mensaje que quiere transmitir suele suponer otro quebradero de cabeza. En su mente las ideas están ordenadas y suenan perfectamente, pero en cuanto salen por su boca pierden cualquier atisbo de sentido. No se preocupe, tiene solución. L o que hay que tener en cuenta es que su mensaje sea sencillo, directo y emocionante.
1)Sencillo: No se pierda explicando detalles superfluos. Utilice frases cortas compuestas por sujeto, verbo y predicado.
2)Directo: Tenga siempre presente el objetivo que quiere alcanzar con lo que está transmitiendo. En Alíate con el miedo ofrecen una fórmula: La pauta del 3 ,que le puede ser de ayuda para mantener el hilo de su discurso. Se basa en centrarse en desarrollar tres únicos puntos a lo largo de su intervención. El cerebro humano está acostumbrado a procesar información en forma de tres, por ejemplo, un cuento se divide en inicio, nudo y desenlace. Además no olvide que el exceso de información tan sólo provocará confusión.
3)Emocionante: Se está dirigiendo a personas, téngalo presente. Por lo tanto, conecte con ellos por aquello que les une: la emoción. “Las razones analizan, las emociones deciden

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