«

»

jul 28

Las despedidas

La vida profesional de un deportista no es muy larga. Si hablamos, por ejemplo, de un futbolista puede ir de los 18 a los 35 años, aproximadamente y generalizando mucho, ya que va a depender de muchas cuestiones: la posición en el campo (los porteros suelen ser más longevos, miren a Buffon), si las lesiones han respetado al jugador o si ha sabido cuidarse a lo largo del paso de los años. images Lo que está claro es que, como casi todo, la actividad profesional del deportista tiene un final. Hay finales obligados y dramáticos (cuántos jugadores tienen que dejar de practicar el fútbol por sufrir una lesión que le impide su vuelta a los campos o pueden volver a jugar pero con sus condiciones muy mermadas!), hay finales en los que los propios jugadores ven que ya no pueden rendir al nivel que todos esperan de ellos y prefieren dejarlo antes que verse en situaciones que no desean (banquillo, no convocatorias, críticas y sobre todo, no responder en el campo; el caso de Puyol es el más cercano que recuerdo) y hay finales que se producen por decisiones de los cuerpos técnicos que en esos momentos son los máximos responsables de lo que ocurre en el club para bien y para mal. En ocasiones estas despedidas son consensuadas entre técnicos y jugador (la marcha de Xavi Hernández del FC Barcelona fue ejemplar) y es mucho menos impactante y abre menos fisuras en la imagen que una institución deportiva tiene. En otras ocasiones, el punto de vista del cuerpo técnico y el jugador no es el mismo, y aquí es donde nos encontramos con un problema que puede afectar gravemente a un club deportivo, la división de opiniones y pareceres entre todos los implicados, incluidos medios de comunicación y afición. Este verano hemos sido testigos de algunos de estos casos. La marcha de Iker Casillas del Real Madrid, con su posterior rueda de prensa en solitario, llorando por dejar de ser el gran capitán de su club, nos impactó a todos y dejó la imagen del Real Madrid bastante tocada en cuanto a su historia de club señor. En Melilla tenemos un caso parecido con Chota, el gran capitán de la UD Melilla, que a sus 40 años y 11 temporadas en el club ha visto como no se ha alcanzado un acuerdo para su renovación. También la imagen en la rueda de prensa ha sido impactante, especialmente por la dureza de muchas de sus palabras. La gestión de equipos se basa en la toma de decisiones, algunas de ellas difíciles, muy difíciles, y corresponde tomar esas decisiones a las personas que tienen bajo su responsabilidad los designios de un club. Más adelante se analizará y evaluará si la decisión ha sido un acierto o un error. Considero que un entrenador debe trabajar con los jugadores que desea, sin imposiciones de ninguna clase por parte de nadie. Dentro de las posibilidades económicas, el técnico será el encargado de confeccionar la mejor plantilla posible de cara a la obtención de los objetivos planteados. Al final de temporada será el momento de hacer análisis y considerar si las decisiones fueron correctas o no, pero no antes. Todas las rupturas son difíciles y pocas de ellas agradables.

Deja un comentario