¿Por qué vienen los inmigrantes?

¿Por qué vienen los inmigrantes?

Domingo 19 de agosto de 2011, 9 de la mañana. Salgo de casa y me encuentro a dos subsaharianos que me preguntan dónde está el CETI. Eran dos chicos de unos 20 años que habían conseguido entrar en Melilla en los saltos que se produjeron en la madrugada del sábado al domingo, y en los que consiguieron llegar a su meta unos 60 hombres. Su aspecto era impactante: descalzos, cojeando y con las ropas manchadas de sangre y barro. Mi primera pregunta en un francés chapurreado fue si habían acudido al hospital a que les vieran sus heridas y me contestaron que no, que lo primero que querían era acudir al CETI para “formalizar” su estancia en territorio español. Les indiqué cómo podían llegar entre unos cuantos “droite et gauche” y siguieron su camino. Al llegar a casa mi hijo de 8 años me miraba con la boca abierta mientras contaba mi conversación y me preguntó que por qué había gente que se iba de su casa y pasaba tantos sufrimientos. La pregunta de un niño de 8 años la volví a escuchar y a leer en distintos foros y redes sociales a lo largo del domingo y del lunes. Y es una pregunta que, si bien es comprensible que la formule un niño de 8 años, es más dudoso que la realicen personas con unas supuestas y determinadas entendederas que además deberían estar informadas de lo que pasa en el mundo más allá de su patria chica. Durante los dos años que trabajé como psicólogo en el CETI de Melilla fueron muchas las historias que me contaron muchos y muchas de estas personas. Historias desgarradoras, traumáticas en su mayoría, de separaciones, vejaciones, violaciones y mertes, tras las que cualquiera de nosotros, señoritos acomodados del llamado primer mundo, seríamos incapaces de seguir adelante sin un buen aporte de los llamados medicamentos de la felicidad y la ayuda del consabido terapeúta. Jóvenes, en su mayoría, que viajan en pos de poder ganar algo de dinero con los que alimentar a sus familias en países alejados de África (con el sueldo que puede obtener uno de ellos en Europa, facilmente alimenta a toda su familia en su país de origen). Jóvenes cuyo futuro queda en manos de las mafias que transportan personas a lo largo y ancho de África, o bien de las traicioneras mareas del Mediterráneo. Jóvenes que se juegan la vida atravesando países en conflicto bélico de carácter político o religioso, desiertos o comiendo durante meses desechos en el Monte Gurugú a la espera de encontrar su oportunidad de pasar a Melilla. ¿Por qué vienen?. Porque seguro que nosotros, en su lugar, lo intentaríamos también si viésemos morir de hambre a nuestros hermanos o bien padecer enfermedades a nuestros familiares que unos miles de kilómetros más al norte tienen fácil cura. Vienen porque saben que hay un mundo mejor que en el que a ellos les ha tocado nacer (en sus países también hay tele e internet). España está en crisis, eso nadie lo duda, pero no podemos perder la perspectiva. La situación actual que atraviesa nuestro país es mucho mejor que la del 90% (y me quedo corto) de los países de África. Además, España es una de las puertas de Europa. Llegar a Melilla no significa que quieran quedarse en España, sino que es paso obligado para llegar a destinos soñados más al norte. En tiempos de tanto contacto social digital deberíamos fomentar un poco más el 1.0 y preguntar por su situación a estas personas. Quizás, con un poco de empatía, fuésemos capaces de comprender el por qué de su odisea.

Las frases que ayudaron a Mireia a conquistar la plata

  • “Para alcanzar lo que nunca has tenido tendrás que hacer lo que nunca has hecho” o “Yo no huyo de los desafíos, los enfrento porque es la única manera de vencer el miedo y los nervios” son alguna de esas frases

FRAN VILLALOBOS 02/08/12 (Diario Marca)
 A la flamante medallista de plata en los 200 metros mariposa le gustan las frases de motivación y autoayuda. Sólo hay que darse una vuelta por la cuenta de twitter de Mireia Belmonte para comprobarlo.
En las semanas previas a los Juegos Olímpicos, la nadadora de Badalona colgó numerosas citas y reflexiones que ha terminado por aplicar dentro de la piscina para alcanzar el éxito. Lo pasó mal tras terminar octava en la final de los 400 metros estilos el pasado sábado, pero ha sabido rehacerse predicando con la filosofía que compartía con sus followers en cada tweet.

Volvió a creer en sus posibilidades y demostró tener madera de campeona en una carrera sensacional, la mejor de una nadadora española en toda la historia. Con la medalla al cuello no pudo reprimir las lágrimas en la zona mixta. Todos los sacrificios y esfuerzos de estos años habían obtenido merecida recompensa.

Las 10 frases de Mireia:
– “Tus probabilidades de éxito aumentan cada ves que lo intentas”
– “Si vas a mirar atrás que sea para ver lo que has trabajado para llegar hasta donde estas”
– “Yo no huyo de los desafíos, los enfrento porque es la única manera de vencer el miedo y los nervios”
– “Para tener éxito, primero tenemos que creer que podemos tenerlo”
– “Para alcanzar lo que nunca has tenido tendrás que hacer lo que nunca has hecho”
– “Aprende de tus errores para poder disfrutar al máximo de cada uno de tus triunfos”
– “La magia está, en creer en ti mismo. Si crees en ti, puedes lograr cualquier cosa”
– “Parece fácil darse por vencido pero no lo hagas”
– “El ascensor hacia al éxito esta fuera de servicio; tienes que subir las escaleras poco a poco”
– “Los sueños son caros, pero nadie te quitará el placer después de haberlo cumplido”

Infancia y pobreza

Una de las principales consecuencias de la crisis económica por la que atraviesa España es que nuestros niños y niñas tienen cada vez más mecesidades, y menos posibilidades de recibir la atención necesaria para un correcto desarrollo. Las dificultades que tienen los padres y madres de poder dar a sus hijos una alimentación adecuada, facilitar los materiales necesarios para el correcto desempeño escolar o posibilitar su necesaria socialización están desembocando en que la infancia en nuestro país se vea abocada a crecer con carencias.
Es obligación de las administraciones, bien directamente o a través de entidades sociales, el posibilitar el correcto desarrollo de nuestros niños, en el caso en que las familias no puedan acceder a los recursos necesarios para ello.

Cruz Roja – Infancia y Pobreza  http://www.cruzroja.tv/index.php?MetaDataID=776488

Psicología y deporte: una mezcla determinante

La psicología estudia el comportamiento humano. Esta es la premisa de partida desde la que el mundo del deporte debe concienciarse del beneficio que puede aportar el conocimiento psicológico a aquellos que profesionalmente se dedican a la actividad deportiva. Desde hace muchos años se viene aplicando de diversas maneras la psicología al mundo del deporte, incluso determinados entrenadores tienen formación como licenciados en Psicología (por ejemplo, Gregorio Manzano). A los técnicos que realizan los cursos para ejercer de entrenadores, desde el deporte base al profesional, se les inicia en el conocimiento psicológico de los deportistas.

Ahora bien, ¿por qué muchos clubes y entrenadores son reacios a implementar la figura del psicólogo en sus estructuras deportivas?. Si un deportista individual o un equipo necesita, obligatoriamente, a un preparados físico para que se de el mejor nivel de respuesta física en los momentos claves de la temporada, debemos concienciarnos de que la preparación mental es tanto o más importante que la física para obtener los objetivos que nos propongamos.
En mi opinión, la clave de la cuestión está en que, desde el deporte base, los niños y niñas que practican alguna actividad deportiva estén familiariazados con la figura del psicólogo deportivo. Todavía queda, en muchas personas, la concepción de psicología igual a locura, lo que de antemano es una premisa errónea. El psicólogo puede ayudar, en las edades tempranas de la práctica deportiva, a favorecer la socialización, el aprendizaje de normas, el sentimiento grupal y a moldear la personalidad de los chavales que están en pleno proceso de desarrollo.

Debemos mentalizarnos, y muchos técnicos de deporte base no lo están, de que el deporte es una actividad de aprendizaje como lo puede ser la escuela o la familia, pero con un condicionante añadido que lo hace especial. La familia es la que te ha tocado, al cole tienes que ir porque es obligatorio, sin embargo, el niño o la niña que se decanta por realizar un deporte lo hace porque le gusta, y esta predisposición positiva es la que los técnicos de deporte base deben aprovechar para trabajar con los más pequeños.

Educación Cívica y de Emergencias

Profesionales y voluntarios de emergencias y protección civil han promovido en las redes sociales una iniciativa para que la formación en estas cuestiones y primeros auxilios tenga cabida en la futura asignatura de Educación Cívica y Constitucional o, al menos, en la enseñanza en general.

‘Los niños de hoy pueden salvar una vida mañana‘ es el lema del manifiesto dirigido al Gobierno, comunidades, ayuntamientos, partidos, sindicatos, asociaciones, instituciones educativas y toda la sociedad, presentado este lunes en Madrid apoyado por firmas que se recogen en Internet.

El texto recuerda que el artículo 30.4 de la Constituciónestablece que la ley podrá regular los deberes de los ciudadanos en los casos de grave riesgo, catástrofe o calamidad pública, así que los ciudadanos, según los promotores, deben estar formados y preparados en protección civil para actuar con garantías.

Los comportamientos inadecuados de la población se traducen en más víctimas

La mayoría de los países occidentales contemplan la formación escolar “desde edad temprana” para fomentar una cultura de la autoprotección.

“Una verdadera cultura de protección civilque permita contar con ciudadanos entrenados, capaces de alertar a los servicios de emergencia y protegerse a ellos mismos y a quienes les rodean”, sintetiza el manifiesto, que destaca la importancia deactuar correcta e inmediatamente en casos de enfermedad cardiovascular, accidente cerebro-vascular, circulación, incendios, derrumbes y catástrofes naturales.

Éstos pueden causar cientos de víctimas por comportamientos inadecuados de la población debidos al “desconocimiento” de los planes de emergencias que podrían evitarse con una formación adecuada.

“Debemos estar preparados -indica el manifiesto en alusión al terremoto de Lorca- para responder a situaciones de esta magnitud ydisminuiríamos así las muertes e incapacidades causados por estas emergencias”.

La portavoz de la plataforma “Educación Cívica y de Emergencias”, Esther Garjón, ha explicado que se trata una iniciativa con origen y difusión en Twitter y Facebook, de la que ya se han hecho eco, ha asegurado, responsables autonómicos y locales de protección civil.

Está apoyada, según Garjón, por la Cruz Roja, la Sociedad Españolade Medicina de Emergencias, la Asociación Nacional de Técnicos de Protección Civil, el Consejo General de Enfermería y la Asociación Españolade Lucha contra el Fuego, entre otras entidades.

Publicado en 20minutos.es

Roles en el trabajo en equipo

Cada integrante de un equipo asume un rol dentro del mismo. Lo usual es que cada persona asume un rol según su personalidad. Hasta el momento, no existe una clasificación de roles con los que todos los teóricos estén de acuerdo, sin embargo, se puede intentar la siguiente clasificación: moderador, colaborador, creativo, relacionista y evaluador.

El moderador dirige, coordina, orienta, motiva y controla a los otros integrantes, dependiendo de quien asuma este rol, puede ejercerlo de forma autocrática, consultiva, democrática, anárquica, orientadora o relajada.

El colaborador secunda, complementa, apoya, sustenta y respalda la labor de todo el equipo, especialmente de quien asuma el rol de moderador.

El creativo sugiere, innova, crea y propone nuevas cosas y nuevas formas de hacerlas.

El relacionista cuida todo lo que tiene que ver con la armonía tanto entre los integrantes del equipo, como con las personas ajenas a él.

El evaluador es el crítico, el que vuelve a centrar al equipo cuando éste se dispersa y evaluar tanto los resultados como los procedimientos.

Vampiros emocionales

Por nuestra vida pasan muchas personas, algunas son relaciones más o menos cordiales de un momento, otras nos enriquecen y otras por el contrario nos intoxican pues todo en la vida tiene su contrario (como diría Heráclito, sin unos no existirían otros).
En este último grupo, podríamos englobar a “los vampiros emocionales” que no viven de nuestra sangre sino que se alimentan de nuestra energía. Suelen ser un tipo de personas encantadoras, y es muy difícil escapar a su encanto, cuando te quieres dar cuenta ya estás atrapado en ese halo mágico que irradian y que te atrae hacia ellos inexorablemente. Pero todo es pura fachada, pura comedia, puro interés, ellos no te quieren a ti, quieren lo que tú tienes, quieren tú energía.
En otras ocasiones, en vez del encanto utilizan el victimismo para lograr que les prestemos absolutamente toda nuestra atención. Hay varios tipos diferentes de vampiros emocionales.
Sin que nos demos cuenta, se cuelan en nuestra vida, se van apoderando de nosotros sutilmente, de nuestro tiempo, de nuestro pensamiento… y, sin saber como, un buen día, nos encontramos cargando con sus problemas, sus odios, con sus frustraciones…
Nos hacen creer que somos indispensables en su vida mientras ellos se instalan en la nuestra con el único fin de utilizarnos como fuente de energía.
Los vampiros emocionales no son mala gente, suelen ser personas inmaduras, inseguras, inestables emocionalmente.
Llega un momento en que nos damos cuenta que estamos siendo utilizados, notamos como nuestra energía queda bajo mínimos cuando estamos a su lado, como nos absorven, como intentan controlarnos… y es entonces, al intentar poner freno a este ansia de vampirizarnos continuamente, cuando despertaremos su rencor. Murmuraran de nosotros, nos criticaran, o intentaran hacernos daño de alguna forma, pero pasado un tiempo son capaces de volver a nuestro lado como si nada hubiera ocurrido, para intentar parasitarnos de nuevo con su interesada “amistad” con la única finalidad de succionarnos un poco de energía.
Para más información sobre este interesantísimo tema, recomiendo el libro de Albert J. Bernstein titulado: “Vampiros emocionales”, del que he sacado este extracto/resumen, que he hecho a muy grandes rasgos.
Estas personas existen, seguro que todos conocemos alguna, cuidado con ellas porque nos pueden dejar con las pilas bajo mínimos. Yo por si acaso, no me fiaría ni un gramo de los altruistas 😉

La enfermedad del trabajo en equipo (expansion.com)

El espíritu de pertenencia y la búsqueda obsesiva del consenso dentro de un equipo pueden convertirse en una patología empresarial. Para que no ahogue la imaginación o la ilusión, ni se trunquen nuevas oportunidades hay que retar a los empleados a alzar la voz y a cuestionar las ideas.
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El trabajo en equipo está de moda. Los manuales de gestión empresarial proclaman las bonanzas del sentimiento de pertenencia y del esfuerzo compartido. Y es cierto, damos lo mejor de nosotros mismos cuando estamos comprometidos con una idea, un proyecto y un grupo. Sin embargo, existe una delgada línea roja que, si se traspasa, puede convertir el sentimiento de pertenencia en una enfermedad organizativa que ocasiona importantes errores empresariales.

Es lo que en 1972 el psicólogo inglés, Irving Janis, llamó groupthinking: un modo de pensar que las personas adoptan cuando están profundamente involucradas en un grupo. Este afán de pertenencia provoca que los miembros del equipo intenten minimizar el conflicto y alcanzar el consenso sin probar críticamente, analizar o evaluar las ideas acordadas.
Para Montse Ventosa, directora de Sticky Culture, este término está en plena vigencia. El éxito de una organización se debe en gran medida a la cohesión interna de sus equipos y a que exista colaboración en lugar de luchas internas. No obstante, Ventosa afirma que “el problema llega cuando engancharse a un proyecto o a una empresa se lleva al extremo. Si esa conformidad de pensamiento se vuelve una regla no escrita, que no se debe romper, puede acabar anulando la diversidad y la creatividad; dos conceptos que verdaderamente enriquecen a la organización y que evitan errores”.
Equipo o rebaño
Lotfi El-Ghandouri, fundador del Grupo Creative Society, recuerda que “las organizaciones tienen el deber y la responsabilidad de crear espacios diferentes que permitan a sus profesionales conectar de forma diferente y crear juntos”. Pero no hay que confundir un buen clima de trabajo con convertirse en un rebaño donde no hay voces disonantes. Enrique Alcat, experto en comunicación, alerta de los peligros del pensamiento en grupo que considera que afectan a grandes y pequeñas empresas. Estas últimas suelen estar lideradas por jefes autoritarios que no toleran la discrepancia, mientras que en las grandes corporaciones este tipo de comportamiento se extiende por un exceso de confianza de los directivos que, avalados por sus éxitos, se creen invulnerables. En este contexto, Alcat opina que “demasiado a menudo las reuniones se convierten en meros teatros en los que, antes de comenzar, se pacta la línea de actuación que se quiere definir”. Además, escuchar todas las voces y cuestionar las propuestas ralentiza la toma de decisiones y, en el mercado laboral, prima la rapidez.
Para evitar esta falta de espíritu crítico que acaba por desilusionar y desmotivar a los empleados, El-Ghandouri apunta que “hay que incitar al equipo a buscar retos. Eso significa entrenar nuestra imaginación, reforzar las sinergias de colaboración de la creatividad y celebrar las innovaciones y los impactos que tenemos”.
Ventosa considera que es fácil poner en práctica una serie de remedios. Uno de ellos es crear la figura del abogado del diablo, un papel que rote en cada reunión, que critique lo que se dice y no a quien lo dice. También es recomendable averiguar todo lo posible sobre los competidores –olvidarlos no reporta nada bueno– y contar con la colaboración de expertos, internos y externos, que aporten otro punto de vista y no decidir todo en petit comité.
Ovejas negras
Los empleados, por tanto, son una parte fundamental. Ellos son los que deben aceptar el reto de alzar la mano y atreverse a discrepar y a cuestionar las cosas. Obviamente, esta forma de actuar supone convertirse en la oveja negra del rebaño, en el profesional incordio que lanza el “sí, pero…”. Ahí reside el problema, porque muy pocos empleados están dispuestos a salir de su zona de confort para ponerse en el punto de mira del jefe y compañeros y aceptar las más que posibles represalias.
Sin embargo, Ventosa considera que, con la actual crisis golpeando todos los sectores, es el momento de alzar la voz: “Muchas empresas se están animando a destruir el groupthinking porque se han dado cuenta que la complacencia y el consenso sin previa discusión no les reporta las soluciones que necesitan”. Por eso, El-Ghandouri comenta: “Ahora más que nunca necesitamos disidentes, gente rebelde que se atreva a cuestionar las normas, porque en sus manos está la posibilidad de provocar un nuevo entorno”.

10 Frases para trabajar en equipo

  1. Los individuos marcan goles, pero los equipos ganan partidos. Zig Ziglar
  2. Trabajar en equipo no es una virtud, es una eleccio?n consciente y voluntaria que surge construyendo lazos de confianza basados en la vulnerabilidad humana que muestran los integrantes del equipo, ante sus errores, temores, y dificultades. Patrick Lencioni
  3. La fuerza reside en las diferencias, no en las similitudes. Stephen Covey
  4. En un equipo, no todos pueden pretender tener la misma fama y prensa, pero todos pueden decir que son campeones. Michael Jordan
  5. Ninguno de nosotros es más importante que el resto de nosotros. Ray Kroc
  6. El espíritu de equipo es lo que da a muchas empresas una ventaja sobre sus competidores. George Clements
  7. No preguntes qué puede hacer por ti el equipo. Pregunta qué puedes hacer tú por él. Earvin “Magic

Conviértase en el mejor entrenador de su oficina (expansion.com)

La Selección española, el Futbol Club Barcelona o el Real Madrid son los primeros nombres que suelen venir a la cabeza cuando se piensa en un equipo. La unión que consiguen los futbolistas dentro del campo se puede trasladar a la oficina, pero todo depende de que un buen líder sepa guiarlos.
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Equipo se entiende como un conjunto de personas que trabajan por un mismo fin, pero muchas veces remar hacía el mismo puerto no es fácil. Por ello, contar con un guía válido que sea capaz de ilusionar a los integrantes, solucionar posibles conflictos y tener siempre presente el objetivo, es la clave para conseguirlo.
El fútbol puede servirle de guía. Aunque esté acostumbrado a que el deporte rey sólo le aporte alegrías o decepciones, si analiza bien el funcionamiento de los equipos se pueden averiguar las pautas para convertirse en un buen líder. Así lo ha hecho Helena López-Casares en el libro Equipos 10 , editorial Divalentis, a través de una serie de entrevistas a grandes profesionales del sector del fútbol, en las que ofrece las claves para crear y liderar equipos ganadores.
Lo primero que se debe hacer es tener siempre presente que el entrenador es el centro emocional de cualquier proyecto, tanto en un club de futbol como en una gran organización. En esta figura es en la que recae la responsabilidad de trasladar la cultura empresarial, explicar los objetivos y motivar para alcanzarlos. Cada miembro del equipo, desde el jugador titular hasta el que aún no ha tenido oportunidad de saltar al campo, es importante y hay que darle confianza. El respeto y la unidad también son dos factores que ha de explotar en su grupo.
El ADN de un líder
Vicente del Bosque es un gran referente para miles de directivos que buscan llevar a su equipo a lo más alto. Y su secreto está al alcance de todos. Muchas veces solo se trata de utilizar el sentido común. El entrenador de la selección recuerda en el libro de López-Casares, el discurso motivador que dio a los jugadores antes del partido contra Alemania en el Mundial del año pasado: �La clave para convencerlos y motivarlos fue ponerles enfrente la realidad. Pero ¿por qué tenemos dudas? Somos campeones de Europa, un equipo maduro y somos los mejores de la competición�.
Así que ya ve, todas las personas pueden desarrollar la capacidad de liderazgo. Sólo hace falta explotar una serie de características para tener un estilo de dirección óptimo.La autora expone un listado con las principales:
1.Ser estable desde el punto de vista emocional, saber controlar los impulsos y ser reflexivo ante las situaciones más difíciles.
2.Tener capacidad de comunicación para transmitir los mensajes lo mejor posible.
3.Ser ordenado, con capacidad de planificación y organización.
4.Visión a corto y largo plazo. Aunque es necesario ganar el partido de cada semana no se debe perder el objetivo de conseguir la Liga al final de la temporada.
5.Ser abierto y comprensivo bajo la base de la autoridad. No se debe nunca perder el poder de mando pero para conectar con el equipo es necesario que sea capaz de convencer a los demás de lo que se está haciendo y el por qué.
6.Capacidad de crítica constructiva. Para poder sacar adelante el trabajo se debe corregir los fallos del grupo pero siempre aportando ideas positivas
7.Estar motivado con la actividad que desempaña.
8.Trabajar una capacidad conciliadora para aprender a gestionar los posibles conflictos que puedan surgir.
9.Mantener viva la curiosidad. Es la única forma de conseguir llegar a conclusiones nuevas y aportar planteamientos originales.
Después de agregar estas características a su estilo de dirección se le allanará el camino para conseguir que su equipo sienta y luche por los colores de la empresa.

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