feb 03

… Y si no puedo ganar

Los entrenadores que conozco siempre me cuentan que una de las cosas más complicadas en el trabajo deportivo con niños es controlar el ansia que tienen por ganar y que aprendan a perder, a sacar lecturas positivas de las derrotas. frustracion-por-perder   Desde luego este es uno de los grandes retos a los que se enfrenta cualquier técnico deportivo que trabaja con niños y jóvenes, ya que estos, por naturaleza, son competitivos, y como se decía antes, no quieren pedir ni a las canicas. Cuando un joven deportista se prepara para un partido o un torneo siempre tiene unas expectativas altas sobre su resultado deportivo y es tarea del entrenador que cambie esa expectativa sobre el resultado por una expectativa sobre su rendimiento, que son conceptos diferentes. Si nos basamos en el resultado estrictamente deportivo las posibilidades para mejorar en el proceso de aprendizaje de una disciplina deportiva son escasas. Es mucho más importante basarse en el rendimiento, esto es, en el logro de unos objetivos que hemos estado poniendo en práctica en los entrenamientos y que tienen que verse reflejados en la disputa del encuentro. Por ejemplo, si durante la semana hemos estado practicando la defensa en zona, el entrenador deberá evaluar la puesta en práctica de ese aprendizaje y cerciorarse de que los jugadores han comprendido su funcionamiento y lo han llevado a cabo en el terreno de juego. De esta manera, el técnico reforzará siempre aspectos de rendimiento más que resultados deportivos, porque no debemos olvidar que el deporte base es aprendizaje y los entrenadores son educadores. Y siguiendo con este aprendizaje es primordial que los chicos y chicas aprendan a perder, a comprender que hay rivales mejores y que lo único que pueden hacer para mejorar es trabajar y esforzarse dando el máximo en entrenamientos y partidos, y cuando se pierde felicitar al rival. No darse por vencidos cuando en un encuentro el rival es mucho mejor que nosotros o anticipar una derrota que nos va a hacer no luchar cada minuto o cada punto. Y sí, este es posiblemente uno de los mayores retos que tiene un entrenador de jóvenes.

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